Teatre Municipal Francesc Tárrega

TEATRO ESPAÑOL Y TEATRO KAMIKAZE presentan TAN SOLO EL FIN DEL MUNDO

TEATRO ESPAÑOL Y TEATRO KAMIKAZE presentan TAN SOLO EL FIN DEL MUNDO

964 30 31 69 (horario de actividad) 964 30 09 62 (resto de horario)

Plaza de la Constitución, s/n

Jean-Luc Lagarce escribe Tan solo el fin del mundo en Berlín en 1990. Poco tiempo antes había recibido la noticia de que había contraído el VIH. Por aquel entonces, este virus era no solo el causante de una enfermedad con unos índices de mortalidad muy elevados sino también un estigma que te dejaba marcado. Es imposible no relacionar este hecho fatídico con la escritura de la pieza. Podríamos decir que el elemento autoficcional está presente desde el comienzo. Louis, su protagonista, dice tener la misma edad que Lagarce, 34 años, y reconoce tener la muerte cerca, en un año exactamente. Sin embargo, no es una obra de autoficción. Ni siquiera es una obra sobre la muerte o, desde luego, no solo sobre la muerte. El elemento central es la familia. Ese ámbito que nos vertebra por confirmación o por rechazo.

No recomendada para menores de 16 años

Horarios

Domingo 28 enero de 2024 - 19:00 h

Precio

25.00 €

Idioma: castellano
Duración: 95 min
Ficha artística: Texto: Jean-Luc Lagarce; Dirección: Israel Elejalde; Intérpretes: Irene Arcos, Yune Nogueiras, Raúl Prieto, María Pujalte, Eneko Sagardoy, Gilbert Jackson.

Compañía: La apertura en 2016 de El Pavón Teatro Kamikaze, Premio Nacional de Teatro 2017, supuso la cristalización de un proyecto de vida que ha ido cambiando de forma pero nunca de espíritu: buscar y ofrecer la libertad creativa. Somos cuatro amigos a los que, además de la amistad, une una larga trayectoria profesional. Ahora nos toca llevar la casa a cuestas como orgullosos herederos de los cómicos de la legua. Teatro Kamikaze, un proyecto nómada, coral, polifónico, libre y abierto siempre a encontrar nuevas complicidades.

Argumento: Jean-Luc Lagarce escribe Tan solo el fin del mundo en Berlín en 1990. Poco tiempo antes había recibido la noticia de que había contraído el VIH. Por aquel entonces, este virus era no solo el causante de una enfermedad con unos índices de mortalidad muy elevados sino también un estigma que te dejaba marcado. Es imposible no relacionar este hecho fatídico con la escritura de la pieza. Podríamos decir que el elemento autoficcional está presente desde el comienzo. Louis, su protagonista, dice tener la misma edad que Lagarce, 34 años, y reconoce tener la muerte cerca, en un año exactamente. Sin embargo, no es una obra de autoficción. Ni siquiera es una obra sobre la muerte o, desde luego, no solo sobre la muerte. El elemento central es la familia. Ese ámbito que nos vertebra por confirmación o por rechazo.